26/10/2008

GAO XINJIANG EN KOSMOPOLIS'08 (BARCELONA)

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Con motivo de la visita de GAO XINJIANG, premio Nobel de Literatura, a la reciente Kosmopolis'08 en Barcelona, tomé algunas notas durante la entrevista que se le realizó y algunas imágenes muy breves. Las adjunto en esta entrada por si alguien tiene interés en conocer los puntos de vista de este autor exiliado en París.


...El hombre, tanto el participe de las sociedades libres como el perteneciente a las sociedades autoritarias, se encuentra atrapado por dos poderes entre los que está obligado a decidir: el poder político y el poder del mercado. El escritor, inmerso también en esas fuerzas y conocedor de la realidad, ha de adoptar una mirada lúcida para hacer literatura, una literatura que nada tiene que ver con los best seller. Una literatura que existe en oriente y occidente, que va más allá de la política y que es la que yo defiendo.
El escritor ha de basarse en sus experiencias. Sin recuerdo el escritor no tiene sentido. En su obra deben encontrarse las huellas de su vida. El autor es eclosión. Transmite un momento de sublimación de lo vivido, toma prestadas las experiencias de los otros y a través de ellos, conoce el mundo para fundamentar su escritura. Cuando se está tan próximo a las experiencias humanas, se ha de estar muy atento a las propias experiencias. Ante esa experiencia, si el autor ha tenido la necesidad de describirla, estará abordando la parte fundamental de la condición humana.

…Defiendo la literatura fría, sin compromiso político. La literatura del siglo XX se ha caracterizado por estar marcada por la política. Es erróneo. El individuo se convierte en propagandista y olvida su voz y pone la obra al servicio de la política. La literatura antigua (tragedia griega) no tiene ideología política, hay conocimiento de la humanidad. Este conocimiento va más allá de las ideologías, “El Quijote” trasciende el plano político, recuerda más a un intelectual actual, imagen ridícula que lucha contra los molinos, un pobre intelectual de la época.
Hay una imagen errónea del intelectual, no es un superhombre, el poder político y el del mercado hacen que eso sea imposible. Si el escritor es consciente de su voz, puede explicar las condiciones reales.
La buena literatura es librepensamiento el mundo ha cambiado pero las condiciones humanas no. La voz del escritor deja un testimonio más fuerte y real. Estas obras resisten al tiempo y dan miedo al poder porque no lo elogian. Si hay poder que tolera el pensamiento, hay parte del camino hecho.

…También hay un mundo interior, un yo. Si el autor no lo ve, si está ciego, no puede hacer nada. Si no tiene conciencia sobre si mismo es una catástrofe. Damos demasiada importancia al exterior y al ego, es insoportable. Pero el autor tiene que conocerse a si mismo. Esto le da lucidez. No se creerá un superhombre sino que será un testigo del mundo interno y exterior. Sartre decía que los otros eran los enfermos. Si no somos conscientes de nuestro interior nada puede funcionar. La literatura es un espejo para mirar el mundo y a uno mismo. Me alejé del pensamiento único y político. A la humanidad hay que darle el papel de la literatura: Hace que la conciencia se despierte.

…Creación es una noción de modernidad, pero está basada en una ideología y se cuestiona lo clásico. Todo se cuestiona constantemente, Yo opino que en la evolución de la historia podemos renovar el arte sin pasar por la negación. El renacimientos cuestionó a los griegos, se basó en su patrimonio. La negación no es la única metodología para avanzar. La nueva creación dice que no se repite lo ya hecho y el tiempo es como un rió que evoluciona. Pero sin copiar, sin negar, podemos encontrar un mecanismo para avanzar. Debemos reexaminar qué es el arte, qué significa la pintura, la literatura, el teatro. Detrás del arte hay una imagen, una forma, colores, luz, no podemos hacer tabula rasa.
También en el arte figurativo se puede ir más allá. Hay que mirar cómo existe ese arte. Los fundamentos son superficie y visión. Sin visión, sin mirada, no hay pintura. En los sesenta quisieron olvidarlo y dijeron: el arte se ha acabado. Hay que considerar lo que aun no hemos hecho sobre esa superficie dimensional. Antes había arte figurativo; en el siglo XX entró la abstracción, pero la abstracción no ha puesto el punto y final en la pintura.
Entre figurativo y abstracto hay muchas cosas. Si tenemos una impresión, una imagen, sensaciones, todo evoca cosas, pero no está en el arte figurativo, ni en el abstracto. Yo busco todo eso. La abstracción es expresión de sentimientos. Intento encontrar una avocación entre la abstracción y lo figurativo. Busco una sugerencia, una visión de esas imágenes. Cada pintor puede probar su voz sin cuestionar esa condición. Escribí sobre eso y he dicho que preconizaba otra estética.

..Sobre la crítica: Si los autores nos ponemos en el lugar de la crítica es una catástrofe. La disciplina de la lingüística ha afectado la creación literaria y trata sobre la forma del lenguaje. Para mi el lenguaje no es lingüística, el lenguaje es algo vivo, es una voz, la escritura es la impronta de la voz. Las lenguas primitivas se comunican por la voz, la esencia del lenguaje es la voz. La lengua es muy refinada, pero siempre se puede sofisticar más. Si la sofisticación se separa de la voz, no es literatura, puede ser una teoría de la crítica literaria, pero no fluye la creación literaria. La literatura se basa en la lengua viva convirtiéndola en lengua literaria: entrando en los sentimientos más refinados y borrosos. Estamos codificados por el lenguaje de la vida cotidiana. Si el escritor es un creador ha de estar marcado por las nuevas sutilezas. Eso lo hace el escritor, no el crítico.

18/10/2008

LOS TIMADORES TIMADOS


Miro y escucho con regocijo la noticia de un chino que en una sala de juegos de Castellón se ha dedicado a estafar a los propietarios de las máquinas tragaperras, engañando al artilugio con una ingeniosa formula consistente en pintar de negro monedas de un euro.
Desde siempre, el negocio de las tragaperras me ha parecido una actividad detestable por su proliferación descontrolada en bares y locales públicos, sin otro beneficio social que vaciar los bolsillos de los incautos más débiles, contribuyendo de manera mezquina al incremento de la ludopatía en nuestro país.
En España (datos del Ministerio del Interior) tenemos la fortuna de contar con más de 92.000 de estos engendros repartidos a diestro y siniestro, con una facturación promedio de 12500€ por máquina y un incremento de facturación interanual que rondó el 13% en el año 2007. El gasto promedio por habitante en estas máquinas fue de 279€, si tenemos en cuenta que muchos no invertimos un céntimo en semejante engaño, el gasto por jugador pone los pelos de punta.
Para quien lo desconozca y considere que el juego en las tragaperras no es más que un ejercicio inocente de la voluntad individual, me gustaría recordarle que la ludopatía entra en la categoría de las enfermedades mentales, englobada bajo el sello de los denominados Trastornos Obsesivo Compulsivos (TOC), entre los que se incluyen la anorexia y la bulimia, conocidos trastornos de la alimentación. Se trata por lo tanto de una patología grave de la personalidad que ocasiona la ruina personal y económica de quienes la padecen y de sus familias, llevando a muchos de los afectados hasta la propia autodestrucción.
Vengo a referirme con esto a que, muchas de esas personas que con cara lánguida y mirada perdida alimentan con sus monedas las detestables maquinitas a primera hora de la mañana, no son otra cosa que enfermos. Enfermos, dicho sea de paso, que embuten las arcas de las diferentes administraciones del Estado, sin que estas eleven la voz ni la ley para que esto deje de suceder. Unas Administraciones que invierten en la curación de unos enfermos que ellos mismos alientan, una pírrica parte de los ingresos que su enfermedad les reporta.
Por abundar en el tema y hacerlo más comprensivo, me permito apuntar que la máquina tragaperras es al ludópata lo que cualquier droga a un toxicómano y mientras los promotores de las toxicomanías (excepto tabaquismo y alcoholismo) son perseguidos y sus negocios clausurados, los promotores del juego son bendecidos y sus empresas aduladas. ¿Qué por qué esa diferencia de trato? Obvio. La ludopatía se fomenta de manera legal y está avalada por los gobiernos porque representa una descomunal fuente de ingresos.
El ludópata es un enfermo cómodo y barato para la Administración. Es alguien que llega a la patología sin darse cuenta y, a diferencia de otros adictos, este tarda en asumir que se trata de un enfermo. Su patología se desarrolla a menudo en edades adultas y en personas de entornos no desestructurados, por lo que el problema se vive con vergüenza y bajo el estigma de la culpabilidad. El ludópata no destruye vidas ajenas por actos delictivos, se resigna a destruir las de la propia familia. Un adicto a las drogas representa un coste sanitario importante por las patologías derivadas de su consumo: SIDA, hepatitis, enfermedades coronarias, etc. El ludópata se desespera solo, desarrollará una depresión y se tratará por ello en un sistema sanitario que le atenderá en un dispensario de salud mental una vez cada tres meses para hacerle un seguimiento con ansiolíticos y antideprsivos. En resumen es un enfermo barato con una patología que cabe exprimir sin costes importantes.
Imagino que aun habrá quien se resista a entender que esos madrugadores encaramados a un taburete y enfrentados a una máquina en la que dilapidan sus menguantes economías no están ahí porque quieren. Espero que les cueste un poco menos aceptar que esas otras almas en pena que circulan como zombis por los estercoleros de la droga, lo hacen desprovistos de cualquier asomo de voluntad.
Pues bien, la misma dependencia psicológica que arrastra a unos a mendigar unos gramos para envenenarse el cuerpo, es la que empuja a un abuelo o a un ama de casa a arruinar su conciencia y sus ahorros frente a una máquina diseñada para que así sea.
A unos y a otros los he conocido como psicólogo muy de cerca, tan de cerca que a veces me ha faltado objetividad para tomar decisiones. Sus miserias son las mismas de cualquiera que se considere a salvo, sin darse cuenta de lo fácil que puede resultar llegar a ello, tan sencillo que muchos se preguntan ¿cómo pudo pasarnos esto a nosotros si somos de lo más convencional? Hombres y mujeres introvertidos, faltos de comunicación, mujeres solas y sin recursos, con hijos emancipados que ya no las necesitan, o tan dependientes que las necesitan tanto que no las dejan envejecer. Hombres maduros, jubilados o prejubilados después de dedicar su vida al trabajo, inútiles repentinos, desamparados, invisibles y sin autoestima. Hasta que un día su ansiedad encuentra cobijo entre la ruleta maldita de frutas y colores y el reclamo de la música inequívoca que actúa como un irreprimible canto de sirenas. Ahí está la clave, en la respuesta inmediata, en la satisfacción instantánea que refuerza y convierte el juego en una adicción.
Quienes gestionan los resortes de los juegos de azar conocen a la perfección los entresijos psicológicos que conducen a las apuestas incontroladas, saben los tiempos máximos de espera entre jugadas, la frecuencia mínima del premio, y han aprendido que la fórmula: desmotivación + ansiedad + refuerzo instantáneo tiene para sus empresas un premio garantizado, el del lucro indecente para ellos a cambio del infierno denigrante para otros.
Por eso proclamo que le den un premio al chino estafador, que le den su nombre a una calle o le hagan un monumento, que lo suban a un altillo y lo condecoren con una banda reconociéndolo como el burlador que se rió de un imperio de estafadores. Cierto que su fechoría no aporta nada a los enfermos, puede que solo una sensación de resarcimiento y la satisfacción de ver al timador timado. Timadores que, a nuestro pesar, tiene el amparo de nuestros Gobiernos.

13/10/2008

RICARD RUIZ GARZÓN


Viernes 21 de noviembre a las 19:30h.
Presentación por el autor en la Sala del Portal del Pardo
c/Major 20 (El Vendrell - Tarragona)


Esquizo. Històries reals (Ed. La campana)
Las voces del laberinto, una aproximación literaria a la esquizofrenia (Ed. Debolsillo)


El año pasado un enfermo diagnosticado de esquizofrenia lanzó a las vías del metro de Barcelona a un hombre que falleció arrollado por el tren. En el año 2005, en Madrid, otro hombre afectado por la misma patología cometió un acto idéntico causándole la amputación de una pierna a una joven. Estos sucesos acapararon los titulares de todos los medios de comunicación. Para el primero la pena fue de quince años de prisión, para el segundo de once. En cualquier caso el debate está servido. Enajenación mental con incapacitación para ser responsable de sus actos es el punto de vista de unos; para otros, un peligro público que debe encerrarse entre rejas garantizando así la seguridad de los ciudadanos.
Esquizo. Històries reals (Ed. La campana), es la versión en lengua catalana de la obra predecesora Las voces del laberinto, una aproximación literaria a la esquizofrenia (Ed. Debolsillo), publicada por Ricard Ruiz Garzón en el año 2005 tras cuatro años de investigación y más de un centenar de entrevistas. La obra recibió en el año 2006 el I Premio Miradas que concede la Fundación Manantial, dedicada a la atención de personas afectadas por trastornos mentales graves.
Esquizo. Històries reals se presenta ahora como una obra revisada con un nuevo título y una reducción de los quince testimonios reales de la versión castellana, a los diez de la edición catalana. El planteamiento de esta obra, en palabras del propio autor no es un tratado de psiquiatría, ni un ensayo sociológico……Es, sin más, un libro de historias testimoniales sobre la esquizofrenia, una compilación de casos reales sin otra invención que la pactada para garantizar el respeto a la privacidad de sus protagonistas.

Ricard Ruiz Garzón (Barcelona, 1973). Escritor y periodista literario. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UAB, donde también cursó estudios de Humanidades. Colabora desde hace diez años con el suplemento literario El Periódico-Libros, donde publica semanalmente la sección “En primicia” y también en la revista Qué Leer, en los programas Qwerty de Barcelona TV (donde es coordinador de contenidos) y Un altre món de COM Ràdio. Ha colaborado también en otros medios de prensa, radio y televisión (El País-Babelia, La Vanguardia, Avui, TVE, TV3-Canal 33, RNE, Catalunya Ràdio, RAC-1, Cadena SER). Ha formado parte de los volúmenes colectivos Que la vida iba en serio (Martínez Roca, 2003), Fets pols! (Montflorit, 2004), Tierra de nadie (Martínez Roca, 2005) y Dr. Jekyll & Mr. Hyde.
Las voces del laberinto (Plaza & Janes/Debolsillo) obtuvo el I Premio “Miradas” de la fundación Manantial y ha propiciado el cortometraje de Ione Hernández, El palacio de la luna.